El Presidente dijo que entiende que aún muchos argentinos no perciban en su diaria el efecto de la corrección del descalabro histórico que generaron los gobiernos anteriores y que este gobierno está ordenando. Sabemos del esfuerzo que conlleva salir adelante y nunca hemos dicho que este camino fuera fácil. Pero estamos convencidos de que es el correcto.
Cuando el Presidente dice que el rumbo no se negocia no es un capricho de él: es porque el equilibrio fiscal es la piedra angular del crecimiento económico de las próximas décadas.
Fue el discurso de un estadista. El presidente Javier Milei es el primero en presentar un presupuesto con equilibrio fiscal. De aquí en adelante debería ser así siempre.
Los argentinos debemos entender que si abandonamos este camino a la mitad todo el esfuerzo que hicimos termina en la basura.
Somos nosotros los únicos que podemos salvarnos, los únicos que podemos hacer que todo este esfuerzo haya valido la pena. Depende exclusivamente de nuestro compromiso y nuestro esfuerzo.
No hay otro camino que el del equilibrio fiscal, monetario y cambiario. Todos las demás recetas fracasaron, esta es la receta que funciona en todo el mundo y por eso vamos a seguirla al pie de la letra.
Este presupuesto asigna 4,8 billones de pesos a universidades, aumenta el gasto en jubilaciones en un 5% y un 17% en materia de salud, ambas partidas por encima de la inflación. En educación aumenta un 8% por encima de la inflación y también prevé aumentar un 5% real para cada pensionado por discapacidad. Es curioso: el Gobierno es supuestamente inhumano pero en su plan de gobierno, su presupuesto, estima afectar un 85% del gasto en materia de Capital Humano.
El Presidente de la Nación invitó, una vez más, a todos aquellos dispuestos a trabajar por una Argentina distinta. Ciudadanos, legisladores o gobernadores. Todos tenemos que empujar para el que país salga adelante.